¡El mejor año nuevo!

Cuando aún celebramos la Octava de Navidad, o la infinita si se rota el 8 como se explicó con relación a la Pascua, escribo para desearles un venturoso 2019. Y es que, si me lo permiten para repasar la maravilla, los números arriba son coherentes con que el nombre por encima de todo nombre, o sea Jesús, escrito en griego Iησουσ, Iota eta sigma ómicron ípsilon sigma sume 10 + 8 + 200 + 70 + 400 + 200 = 888 o tres infinitos, lo cual a mí me inspira un baile, y ojalá a ustedes, como uno inesperado de cuatro damas dentro de la campana de Gauss …

… Como lo expresa el libro del Génesis, Dios decretó enemistad entre el linaje de la serpiente y la descendencia de una mujer que además pisotearía la cabeza del maligno garantizando así que el mal no prevalecería (Gn 3:15). Ella, claro debe estar, es María, nuestra Madre, pero sólo si aceptamos a su hijo como fuente de salvación, lo cual es coherente con los números arriba pues Él representa la octava alianza, la cual provee la vida infinita o eterna y también el principio y el fin —sin fin— en el famoso alfa y Omega que corresponde a los números 1 y 800.

En esta ocasión , y para alabar a los que verdaderamente importan incluida Ella en el primer día del año, me valí de una canción conocida, mas no de la época de mis padres como en la campanita anterior, sino más bien una de los tiempos alegres de mis abuelos, una llamada “Oye el cha chá” del extraordinario Trío Matamoros de Cuba. Ojalá el nuevo coro se pegue para animar a lo divino y así el año que comienza sea el mejor año nuevo.

OYE A MAMÁ

A María, madre de Dios, quien nos cuida…

Pocos, oye, lo viven ya,
muchos vagan sumando ají,
y yo proclamo al bendito
pa’ que al cielo quieran ir.

Unos, mira, gozan el más,
otros niegan ay por aquí,
y yo enseño el infinito
deseando ayudar a unir.

Un salmo brota de mí, a Mamá
(a Mamá, a Mamá, a Mamá)
un canto del corazón pa’ alabar:

¡Cuán grandioso es el Señor!,
¡infinito es su Papá!,
¡compasivo es el Señor!,
¡amorosa su Mamá!

Y si el cielo regala más
pa’ que venga Shanti Setú,
y el símbolo es preciso:
iremos sembrando luz.

Y si el santo dota menú
y aparece Puente de Paz,
y el número es perfecto:
el sueño ay será veraz.

Y mi alma sale de mí, a Mamá
(a Mamá, a Mamá, a Mamá)
cual hijo, con decisión, pa’ avisar:

¡Cuán grandioso es el Señor!,
¡infinito es su Papá!,
¡compasivo es el Señor!,
¡amorosa su Mamá!

Oye a Mamá para entrar,
oye a Mamá para durar.

Oye a Mamá para brillar,
oye a Mamá para contar.

Oye a Mamá para sanar,
oye a Mamá para gozar.

Oye a Mamá para llegar,
oye a Mamá para ganar.

(Diciembre 2015)

PD. Un lector de campanitas sabe que Shanti Setú es un sueño de canción y acaso pueda adivinar que el símbolo preciso citado es el de la raíz y el número perfecto la √2, cual aparecen en las campanitas Jesús, el equilibrio y Jesús, la hipotenusa ligadas con el primogénito de María.

La canción a capela se puede escuchar aquí…

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Una respuesta a ¡El mejor año nuevo!

  1. Humberto Triana dijo:

    Feliz Año 2019
    Un abrazo

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