El cero con más

En las últimas semanas hemos recordado eventos sobresalientes, sin lugar a dudas hechos indelebles del poder inigualable de Nuestro Dios Trino. Primero, y con el debido gozo de una sorpresa anunciada, conmemoramos la gran fiesta del Espíritu Santo en Pentecostés, luego, mediante tres numeritos relacionados, festejamos la misteriosa unidad de la Santísima Trinidad y después, hace pocos días, celebramos el vital regalo del Cuerpo y la Sangre de Cristo, en la Solemnidad de Corpus Christi.

Ahora, para continuar con los homenajes primordiales, llegan la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y el Memorial del Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María, Madre nuestra, todo esto recordándonos quién es quien manda, tal y como fue explicado exponencialmente a partir del pasaje de La Vid y los Sarmientos (Jn 15:1–10) traducido en la ecuación unitiva:

(1 + 1/x)x.

Estas alusiones a la omnipotencia divina, comprimidas en tan solo tres semanas y ciertamente evocadas por las tres cruces arriba, deberían ser mucho más importantes que cualquier otro acontecimiento en nuestros días. Empero, el mundo moderno persiste en su ritmo endemoniado y éste da lugar, en no pocos y hasta en sitios donde no debería suceder, a una sordera triste, a un centrarse en intentar arreglarlo todo sin Él, lo cual solo lleva, como Él lo afirma, a lo ilusorio y a lo perecedero …

… Esta breve campanita, la cual completa una feliz primera temporada de escritos y canciones, intenta sumarse a las tres últimas efemérides mencionadas arriba para repetir, con debida alegría y fe, que Dios está en control de todo, que Él sabe bien quiénes somos y que Él ya hará lo que dijo que haría.

Agradeciendo a quienes han expresado su apoyo por medio de amables mensajes que han dotado bella compañía durante los meses de esta aventura (incluidas de una forma especial mis fieles editoras), aquí surge una canción—con un ritmo popular seguramente inesperado para un tema tan religioso—que intenta reflejar, en un cero y un más, dos eventos teológicos relacionados y visiblemente significativos.

El primero, el que se celebre cotidianamente, en la Santa Misa, un milagro que dota Vida Eterna (Jn 6:56), cuando el pan y el vino, al son de una campanita (¡de fe, claro está!), son transformados, por el Espíritu Santo (abarcando el calorcito sentido por el Padrino de este blog) en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, con la hostia redonda en la forma de un cero y típicamente acuñada por una cruz en su centro, o sea con un más. Y el segundo, el que la Virgen María, Inmaculada y Santa y así simbolizada por un número cero, haya albergado libremente dentro de sí a Jesús, claramente representado por el signo más de su cruz sagrada.

Ojalá la composición llegue a sonar muy bien algún día y que así ayude a que no olvidemos lo verdaderamente fantástico y digno de toda nuestra alabanza.

¡Fantástico!

Con toda gratitud…

Para Jesús Sacramentado y su Sagrado Corazón
y para el Inmaculado Corazón de María…

El cero con más,
fantástico,
verdad colosal,
el cero con más,
fantástico,
regalo esencial.

El cero con más
es chiquitito
hostia singular,
es tú ves, ay Dios,
un bocadito
para soñar.

El cero con más
es infinito
cuerpo estelar,
es tú ves, ay Dios,
el favorito
enviado a sanar.

El cero con más,
fantástico,
verdad colosal,
el cero con más,
fantástico,
regalo esencial.

El cero con más
es un sorbito
cáliz vital,
es tú ves, ay Dios,
un don gratuito
para soñar.

El cero con más
es el bendito
sangre cabal,
es tú ves, ay Dios,
el rey prescrito
enviado a sanar.

El cero con más,
fantástico,
verdad colosal,
el cero con más,
fantástico,
regalo esencial.

El cero con más
un pedacito
milagro real,
es tú ves, ay Dios,
el caminito
para soñar.

El cero con más
es expedito
amigo genial,
es tú ves, ay Dios,
el exquisito
enviado a sanar.

El cero con más,
fantástico,
verdad colosal,
el cero con más,
fantástico,
regalo esencial.

Shanti Setú

María y Jesús,
fantástico,
así es como es,
el cero con más
sana tu ser.

El espíritu trastoca
pan y vino en el fiel,
y el amén es abreboca
que declara todo bien.

María y Jesús,
fantástico,
así es como es,
el cero con más
sana tu ser.

Una graciosa campana
acompaña con vaivén,
y la sustancia mundana
es ahora el hombre aquel.

María y Jesús,
fantástico,
así es como es,
el cero con más
sana tu ser.

Para todos Él alcanza
infinito es su poder,
generosa es la alianza
que derrota a lucifer.

María y Jesús,
fantástico,
así es como es,
el cero con más
sana tu ser.

Puente de paz

Allí está gran realidad
Él está,
su cruz potente regala
allí está,
allí está gran realidad
Él está,
el justo todo lo sana
y allí está.

Allí está gran realidad
Él está,
su cruz potente regala
allí está,
allí está gran realidad
Él está,
el justo todo lo sana
y allí está.

(Octubre 2009/Junio 2018)

Un fragmento a capela se puede escuchar aquí…

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