Ella y Él

Cuando termina la ∞ de Navidad—aunque no tiene fin—y celebramos la Solemnidad de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, para iniciar el nuevo año, esta breve campanita incluye una canción basada en varios eventos bíblicos en la vida de Ella y Él.

La poesía llegó un buen día pensando en una graciosa canción de mi niñez del gran cantante puertorriqueño Tito Rodríguez, la cual relata cómo un monito y una jirafa se enamoraron en un circo …

… Esta canción, al igual que otra a Ella, ha sido por años una de las favoritas de mi hermana Xiomara. Será una alegría el poderla gozar aún más cuando esté bien hecha.

Agradeciendo el apoyo recibido a la primera novena de campanitas que ésta completa, les deseo a todos los que llegan hasta aquí un muy Feliz Año 2018, uno lleno de la verdadera paz que sólo regala la palabra y siempre acogiendo la insinuación amorosa de la mujer, quien es además madre nuestra.

La mujer y la palabra

¡Con un Rosario completo!

En un día muy hermoso
una mujer oía
la palabra más excelsa
que anunciaba fina poesía.

La mujer y la palabra
tomaron rumbo aquel día,
y los hijos jubilosos
cantan hoy con alegría.

Oye palabra eterna
cubre ay con tu ciencia,
oye mujer querida
guía tu clan arriba.

Oye palabra cierta
llénanos de tu esencia,
oye mujer de vida
tú eres la preferida.

En un día muy hermoso
una mujer veía
la palabra encarnada
que la miraba y sonreía.

La mujer y la palabra
cambiaron todo aquel día,
y desde entonces los hijos
repiten con valentía.

Oye palabra eterna
cubre ay con tu ciencia,
oye mujer querida
guía tu clan arriba.

Oye palabra cierta
llénanos de tu esencia,
oye mujer de vida
tú eres la preferida.

En un día muy hermoso
una mujer sufría
la palabra silenciosa,
vilipendiada, se moría.

La mujer y la palabra
fueron herencia aquel día,
y los hijos del misterio
reiteran con hidalguía.

Oye palabra eterna
cubre ay con tu ciencia,
oye mujer querida
guía tu clan arriba.

Oye palabra cierta
llénanos de tu esencia,
oye mujer de vida
tú eres la preferida.

En un día muy hermoso
una mujer ardía
la palabra enamorada
posaba lenguas de fantasía.

La mujer y la palabra
atan al viento hoy día,
y por eso ya los hijos
alaban en compañía.

Oye palabra eterna
cubre ay con tu ciencia,
oye mujer querida
guía tu clan arriba.

Oye palabra cierta
llénanos de tu esencia,
oye mujer de vida
tú eres la preferida.

(Marzo 2000)

Un fragmento a capela se puede escuchar aquí…

Esta entrada fue publicada en Campanitas. Guarda el enlace permanente.