Por un aretito

En estos tiempos modernos plagados de desvíos, en los que verdades se vuelven mentiras y mentiras se tornan en “verdades”, es cada vez más común que la gente no crea ni en el infinito ni en el valor infinito del Sacramento de la Reconciliación.

Después de todo, aunque lo primero que Jesús nos dijo luego de haber sido tentado por el diablo cuarenta días en el desierto fue “Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado” (Mt 4:17), no pocos piensan que los Sacerdotes, “los curas” que en efecto sanan en nombre de Jesús si nos arrepentimos, no son más que imperfectos seres humanos, seguro más malos que nosotros mismos como lo testifican escándalos conocidos, y, por ende, ir a ellos a confesar nuestros pecados es una soberana tontería …

… Esta campanita resume un episodio inesperado sucedido en casa, el cual fue y es útil para intentar enseñarle a mis hijas, y de una forma peculiar y graciosa, el valor que tiene limpiarnos por dentro, acatando un regalo vital que previene vagar para siempre en el calor real del infierno.

Lo entiendo bien, eso del infierno es, también para no pocos, otro cuento anticuado, como que el sacerdote a partir de Pedro “desata en la tierra lo que quedará desatado en el cielo” (Mt 16:18–19; 18:18). Y como algunos nos dicen que todos somos “hijos de Dios”, independientemente que lo seamos por medio de Jesucristo (Ga 3:26), entonces ahora no hay nada que temer, pues el pecado—oh palabra ésta realmente anticuada—o no tiene gravedad o acaso ni existe.

A mis hijas les causa debida repulsión el “baboso flan” citado en la rima a continuación, compuesta con ritmo de cha cha chá, y se ríen nerviosamente cuando les recuerdo la ocurrente letra que inspiró el resbalón de un aretito hacia un sifón.

¡Qué bueno fuera que, reconociendo la gravedad de la “porquería” acumulada de nuestras acciones, en sutil cascada creo yo y cual la suciedad contenida en un tubo casero, nos dejáramos limpiar acudiendo a los emisarios que Jesús nos dejó! ¡Qué bueno fuera, en efecto, que, comprendiendo la necesidad de nuestra pureza de espíritu para hallar el justo reino de Dios y su paz, ejercitáramos nuestra libertad y fuéramos a confesarnos todos, ahora en la Cuaresma!

Hoy por hoy, yo hago lo que debo y puedo, y como dice el coro debajo, mejor me limpio adentro …

Un aretito

¡Vaya lección!

Te voy a contar
ay una historia real,
pasó hace poco
sucedió en casa.

A una hija mira
se le cayó
un aretito
en un sifón.

Me dijo pápa
ven sácalo,
si yo lo pierdo
válgame Dios.

Me dijo mira
se me resbaló,
si tú lo sacas
me alegro yo.

Así fue…

Después de un tiempo
y con dificultad,
roté las tuercas
empezó a gotear.

Salía agua
oliendo mal,
con mucha maña
pude soltar.

Cayó el arete, al fin,
por gravedad,
y mata e pelo
y baboso flan.

Qué cosa mira
con deo limpié,
o porquería
la que yo hallé.

Se fue tapando,
como a veces yo,
poco a poquito
válgame Dios…

Shanti Setú, con amor…

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Adentro mira
es donde es,
si se acumula
el sol no ves.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Cuesta trabajo
lo sé muy bien,
si echas lo feo
sonríes con Él.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Pidiendo excusas
sirviendo fiel,
la virtud mira
sana también.

Puente de paz, para sanar…

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Ay haz tu cita
limpia muy bien,
que si perdonas
cenas con Él.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Puente de paz…

Shanti Setú…

O mata e pelo
y horrendo flan,
ay dizque limpio
pero que va.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Se acumula
poco a poquito,
lo feo mata
no es bonito.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Gracias papito
¿cómo quedé?,
oye mijita
te ves muy bien.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Puente de paz…

Shanti Setú…

Gracias papito
beso pa ti,
no se ha perdido
estoy feliz.

Mejor me limpio adentro
te digo yo,
si no lo hago siempre
me pierdo ay Dios.

Ay limpia oye
usa ese don,
sana hoy mira
tu corazón.

(Agosto 2005)

Un fragmento a capela se puede escuchar aquí…

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