¡La descensión del Señor!

Un aspecto fundamental de la fe cristiana reside en un evento aún por suceder: la venida gloriosa de nuestro Señor Jesucristo, o su descensión, pues Él vendrá de la misma manera que subió, tal y como los dos hombres vestidos de blanco se lo dijeron a los discípulos antes del primer Pentecostés (Hch 1:6–11). Como lo relata la palabra de Dios, no estamos esperando ciegamente dicho retorno, pues se nos han dado diversas señales que nos instan a adentrarnos en el amor para así estar debidamente preparados para la  segunda venida de Cristo.

En medio de ciclones furibundos, terremotos devastadores, incendios voraces y otras calamidades naturales, recientemente algunos se han preguntado si ya vivimos en los tiempos del fin. Ciertamente, todo ello son azotes prescritos al retorno (Mt 24:7), como lo son el advenimiento de una higuera maldecida con una rama tierna y también otros árboles (Lc 21:29–33) que observo satisfecha en la ciencia, la observación de las letras Alfa y Omega en un diagrama importante de la física como señales en el cielo (Lc 21:25), el holocausto silente de millones de niños desde el vientre de sus madres que—aunque no aparece con la palabra aborto en las Escrituras—refleja la caridad enfriada del fin de los tiempos (Mt 24:12), y acaso de una forma menos obvia de prever dado el cada vez más aceptado “todo vale” de los tiempos modernos, el intercambio de verdades por mentiras y mentiras por verdades, en una predicha apostasía (2 Ts 2:3) …

… Esta campanita, coincidente con la celebración alegre del día de las madres en muchos países y concordante con los buenos consejos de Nuestra Madre María por medio de sus apariciones siempre relevantes en Fátima, expresa jubilosamente que, en efecto, el día va llegando, que la historia de la humanidad no tiene otra salida, que no hay quien pueda parar el mejor evento, pues Jesús va a volver, acaso pronto.

Cuando además celebramos su prodigiosa ascensión al cielo, aquí se expresa a Nuestro Salvador, al único, empleando la terminología de la clave, es decir lo esencial, la cual es a la vez el nombre de un sencillo instrumento musical del Caribe compuesto por dos palitos y que se emplea como metrónomo de diversos ritmos, como el son y la rumba incluidos en la composición a continuación.

Imagino que esta canción podrá ser útil, ojalá en un día cercano, para animar al gran matrimonio futuro que culmina el amor verdadero (Ap 19:6–9). En verdad lo veo venir. Creo, con la debida humildad de quien ha sido amado por Dios sin merecerlo, que debemos prepararnos para el gran día.

En dicho espíritu, retomando el clamor de hermanos emocionados ante el evento vital, repito con debida exaltación: ¡Amén! ¡Ven Señor Jesús! (Ap 22:20).

Del cielo viene

¡Se acerca su día!

¡El día feliz va llegando!

No hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe,
se acerca un día feliz
el fiel lo sabe;
no hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe, no
se viene un canto de amor
vuelve la clave. (2)

De arriba mira
llega una fiesta,
es matrimonio veraz
total empresa.

Del cielo viene
oh gran orquesta,
es panorama final
vital promesa.

No hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe,
se acerca un día feliz
el fiel lo sabe;
no hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe, no
se viene un canto de amor
vuelve la clave. (2)

De arriba mira
gran fortaleza,
se viene un día feliz
con toda ciencia.

Del cielo viene
llega que llega,
oh corolario de amor
y justa esencia.

No hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe,
se acerca un día feliz
el fiel lo sabe;
no hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe, no
se viene un canto de amor
vuelve la clave. (2)

Shanti Setú…

Oye la clave
vuelve la clave (4).

Ay ya viene sí
ay se acerca, ay Dios,
ay regresa Él
ay el bien ganó.

Ay ya viene sí
ay regresa, ay Dios,
ay se acerca Él
ay triunfó el amor.

Puente de amor…

Oye la clave
vuelve la clave (4).

Ay ya viene sí
ay se acerca, ay Dios,
ay regresa Él
ay el bien ganó.

Ay ya viene sí
ay regresa, ay Dios,
ay se acerca Él
ay triunfó el amor.

Oye la clave
vuelve la clave (4).

Ay ya viene sí, prepárate,
ay se acerca, ay Dios, límpiate ya,
ay regresa Él
ay el bien ganó.

Ay ya viene sí, y pronto mamá,
ay regresa, ay Dios, busca aceite ya,
ay se acerca Él
ay triunfó el amor.

Oye la clave
vuelve la clave (4).

Ay ya viene sí, vuelve la clave,
ay se acerca, ay Dios, alinea ya,
ay regresa Él
ay el bien ganó.

Ay ya viene sí, manos pa’rriba,
ay regresa, ay Dios, puente de paz,
ay se acerca Él
ay triunfó el amor.

Oye la clave
vuelve la clave (4).

No hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe,
se acerca un día feliz
el fiel lo sabe;
no hay quien lo acabe, no noó
no hay quien lo trabe, no
se viene un canto de amor
vuelve la clave. (2)

Puente de paz…

(Noviembre 2004)

Un fragmento a capela se puede escuchar aquí…

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