Tres numeritos…

Nuestro Señor Jesucristo, antes de subir al cielo, comisionó a sus discípulos diciéndoles: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28:19). Esta campanita intenta sumarse al tributo celebrado hoy a la Santísima Trinidad, algo que siempre será, dada la extraordinaria grandeza del Dios trino, irremediablemente incompleto.

En una campanita anterior, interpretándose de una manera simbólica-matemática las palabras de Jesús en su discurso de la vid y los sarmientos (Jn 15:1–10), apareció una curiosa ecuación que expresa quién es Él, quienes somos nosotros y cuál es el poder que tenemos con Él al permanecer con Él y cumplir sus mandatos:

(1 + 1/x)x.

Aquí el número 1 es Jesús mismo y 1/x somos nosotros tomando su cruz, y cuando ella tiende a infinito, en plena verdad sin mentiras, la expresión tiende al número exponencial e ligado con el Espíritu Santo, que nos permite satisfacer por medio de la función exponencial, ex, el cálculo del amor, o sea la integración con todos y sin diferencia alguna. Ciertamente, y en el proceso de la poda esencial, nosotros, 1/x, también tendemos a cero, y así satisfacemos el llegar a ser perfectos o santos, tal y como Dios Padre lo es, como Jesús nos insta a hacerlo (Mt 5:48).

En estas reflexiones aparecen “tres numeritos”, cual enfatizado en negrilla en el párrafo anterior, el cero, el uno y el infinito, que se pueden relacionar simbólicamente con los miembros de la Santísima Trinidad: el cero con Dios Padre, por su santidad y además por la expresión geométrica de la intersección de los ejes cartesianos denotando el Origen; el uno con Dios Hijo, al ser Él la vid verdadera y único camino al Padre; y el infinito con el Espíritu Santo, por permitir que podamos satisfacer el amor viajando sin egoísmo como la letra e, hacia afuera, para llegar a la ansiada vida eterna y alabando a Dios con las manos extendidas …

… A continuación se elabora, por medio de una canción llamada Conga hasta el infinito, un poco acerca de la relación entre los tres numeritos, los cuales a su vez están presentes en los tres miembros de la indivisible Trinidad, pues Jesús es también cero e infinito, al ser santo y Dios; Dios Padre es asimismo uno e infinito; y el Espíritu Santo es además cero y uno, al no contener egoísmo alguno y lograr la unidad del amor. La composición se basa en seis ecuaciones que acaso permiten apreciar, ojalá un poquito, la dinámica del misterio Trinitario:

  1. 0! = 1, es decir, cero factorial igual a uno. La operación factorial para un número natural es el producto de todos los números desde él hasta el 1. Por ejemplo, 4 factorial, 4!, es igual a 4 por 3 por 2 por 1 o sea 24. Así, se creería, por la multiplicación, que cero factorial debería ser cero, pero resulta que, de una forma coherente con el famoso triángulo de Pascal, éste debe definirse como uno. La relación es simbólicamente interesante pues al “admirar el cero” sale el uno.
  2. 0 + 0 = ∞, o sea, cero más cero igual a infinito. Esto, claro está, no se cumple en la aritmética, pero si en la geometría juntando un par de ceros. Y esta poderosa expresión se satisface en el Evangelio cuando Jesús dijo que dos o más de los discípulos, santitos o ceros, al juntarse entre ellos podían pedir en nombre de Él lo que quisieran (Mt 18:19–20).
  3. 1 + 1 = 1, es decir, uno más uno igual a uno. Esta relación es también geométrica y no aritmética y se entiende uniendo los dedos índices de cada mano para notar que uno más uno es un uno más grande. La ecuación es útil para expresar la unidad de la verdadera amistad (Jn 17:11), la indisolubilidad de un hombre y una mujer que se vuelven uno en matrimonio (Mc 10:8) y la unidad final en la Iglesia (Jn 10:16).
  4. 1/0 = ∞, o sea, uno sobre cero igual a infinito. Esta ecuación, que incluye los tres numeritos, es verdadera en la aritmética y es análoga a que 1/x tienda a cero cuando la cruz x tiende a infinito.
  5. y0 = 1, es decir, “ye” o “i griega” a la cero igual a uno. Esta expresión es válida cuando la base y no es cero y sirve simbólicamente para expresar que cualquiera de nosotros elevados a la potencia de la santidad logramos la unidad en nosotros mismos y con Dios.
  6. 0 → ∞, o sea, del 0 hacia el infinito. Esta relación expresa la coincidencia común de encontrar una banda elástica en el piso, es decir, un claro número cero en la calle, que al contener una torsión dibuja también el infinito.

Ojalá el ritmo de la conga y las curiosas relaciones en la canción doten razones para festejar con júbilo la inmensidad de la Santísima Trinidad, hoy y siempre. Esta composición ciertamente prefigura el buen sueño de crear una banda Shanti Setú, o Puente de Paz en sánscrito, pues además tiene un bello y festivo arreglo compuesto por Lázaro y con piano de Israel, ambos cubanos. Ojalá su coro sea útil para recordar la vital transición del cero al uno y al infinito e invite a unirse, a paso de conga, al mejor trencito y hasta el infinito…

Conga hasta el infinito

0! = 1, 0 + 0 = ∞, 1 + 1 = 1, 1/0 = ∞, y0 = 1, 0 → ∞

Esta es la conga
de los numeritos,
ven goza tu conga
hasta el infinito. (2)

El cero admirado
hace un unito,
y cero más cero
es el infinito.

El uno más uno
unen un buen rito,
y el cero entre uno
da todo, todito.

El cero en potencia
logra el mismo hito,
y torsión de nada
llega al infinito.

Shanti Setú…

Esta es la conga
únete al trencito,
ven goza la conga
de tres numeritos. (2)

El cero animado
es uno bonito,
y cero con cero
da todo, todito.

El uno con uno
oh verso unidito,
y círculo abajo
dota el infinito.

El halito arriba
confirma al santito,
y cero trenzado
es todo, todito.

A gozar santito,
y también santita…

Al cero es,
al uno ves,
y al infinito. (2)

El cero clave es
llega a poquito.

El cero da poder
vences todo mito.

Se va el trencito…

El uno es como es
siempre unidito.

El uno sana bien
por ser infinito.

Al cero es,
al uno ves,
y al infinito. (2)

El cero clave es
siempre abajito.

El cero da poder
logras tu nidito.

El uno es como es
más que angelito.

El uno sana bien
es todo, todito.

Al infinito es…

Shanti Setú…

Al cero es,
al uno ves,
y al infinito. (2)

¡Ay que bonito!

Al cero es,
al uno ves,
y al infinito. (3)

(Septiembre 2007)

La canción se puede escuchar y también bailar aquí…

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