A María, a Jesús y al Espíritu Santo

Ya llega, en medio de los problemas que afronta la humanidad, el mejor nacimiento de todos, aquel que calienta los corazones con su esperanza insuperable y que inspira villancicos veraces y tiernos. Ya vuelve el día indescriptible en el que una virgen da a luz la luz del mundo, y todo en medio del frío y el desprecio y precedido por el aislamiento de un censo, algo que evoca el “sálvese quien pueda” reinante en estos tiempos modernos de pandemia.

Algunos lectores de este blog acaso recuerdan una canción muy especial de mi trovador, el gran cantautor cubano Silvio Rodríguez, llamada “Testamento”. Allí, al final, él dice con un énfasis vital que le debe “una canción a lo imposible: a la mujer, a la estrella y al sueño que nos lanza”, lo cual traducido por mí define el título de este breve escrito navideño, el cual es parte de mi propio testamento en campanitas.

María es en efecto la Mujer, aquella prefigurada en el libro del Génesis que vence al maligno pisoteándolo (Gn 3:15); Jesús es la estrella, el lucero radiante del alba para ser exactos, como Él mismo lo afirma al final del libro del Apocalipsis (Ap 22:16); y el Espíritu Santo es quien nos da la inspiración fundamental para soñar el cielo, aquel quien es Señor y dador de vida (Jn 6:63) …

… He aquí una representación casi infantil, como un villancico dibujado, de esta terna por medio de la cual nació Él al posarse el Espíritu en Ella (Lc 1:26—38). Aquí está la Mujer en rosado púrpura representada por una delicada y firme roseta de doce puntas, evocando la corona que la define en el cielo (Ap 12:1); luego la estrella simbolizada por la cruz en la que Él dio su vida para salvarnos, una con alegres colores que sin embargo no pueden borrar su sufrimiento real (Rom 5:10); y finalmente allí está quien inspira el mejor sueño representado por una rosetón con nueve puntas recordándonos el fruto real e incomparable del Espíritu, es decir “amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí” (Ga 5:22—23).

A continuación viene una canción inspirada por la música de “Mi veneración” del también cubano Miguel Matamoros escrita en 1929, aquella que bailaron mis padres y mis abuelos y muy seguramente los de diversos amigos de estos escritos, y que tiene un coro inolvidable que dice: “Y si vas al Cobre, quiero que me traigas, una Virgencita de la Caridad”. A mí me gusta mucho como quedó y por eso se la regalé a mi trovador en su cumpleaños, con un título que ojalá a él le guste. Quizás algún día, inspirado por el mismo Espíritu, él pueda hacerla muy bella, pero por ahora soy yo quien la interpreta a capela y con todo fervor, empleando mi ropero (en verdad el de mi esposa) como estudio de grabación.

¡Que la Navidad de este año 2020 sea extraordinaria! ¡Que la ternura del Niño Dios llene plenamente nuestros corazones!

LA ESPERANZA POSIBLE

Oh evento descriptible…

Oh mujer iluminada
verso puro en misión,
oh María enamorada
Madre Santa de la unión,
acogiste bien al ángel
él te dio su bendición:
dijiste sí al instante
oh tú bella rosa
amor en acción.

Con humildad exquisita
y sin dudar la intención,
sea voluntad del cielo
respondiste en oración,
venga oh Madre el consuelo
la sagrada solución:
llegue el hijo anhelado
Emanuel la estrella
total redención.

Jesús es el Rey
Él es el amor,
es el Rey de Reyes
grande es el Señor.

Jesús es quién es
Él mira es Dios,
es Uno de Tres
alabao sea Dios.

Virgen arca de la alianza
oh María revelación,
mujer fuente de esperanza
oh Cachita mí ilusión,
por el Espíritu Santo
te convertiste en razón:
te cubrió con todo mando
y vino el encanto
un hijo que es Dios.

Oh Reina inmaculada
siempre burlaste al burlón,
oh mi Lupita cercada
no ganó una el dragón,
quédate Santa cercana
imploramos protección:
visítanos ay Mamita
tus hijos caminan
sueñan asunción.

Jesús es el Rey
Él es el amor,
es el Rey de Reyes
grande es el Señor.

Jesús es quién es
Él mira es Dios,
es Uno de Tres
alabao sea Dios.

Madre de misericordia
mujer de eterno valor,
oh canto de la concordia
Santa María del honor,
eres lección de armonía
por ti la historia cambió:
eres ay luz de mí pueblo
completo consuelo
y leal mediación.

Oh mujer apasionada
tu Rosario es comisión
oh bella perla olvidada
tu mensaje es conversión,
guíanos Reina del Cielo
Virgen de la Caridad:
Madre causa de lo bueno
oh mujer perfecta
ay une tu clan.

Jesús es el Rey
Él es el amor,
es el Rey de Reyes
grande es el Señor.

Jesús es quién es
Él mira es Dios,
es Uno de Tres
alabao sea Dios.

Milagro de amor
grande la mujer,
pisotea el mal
pierde lucifer.

Espíritu fiel
a mujer cubrió,
lanzó todo sueño
la estrella nació.

Regalo veraz
blancura de fe,
ella es la Madre
quien lo vio nacer.

Espíritu fiel
en Ella gestó,
dotó todo sueño
el amor venció.

¡Feliz Navidad!

(Abril 2015/Enero 2020/Diciembre 2020)

La canción a capela se puede escuchar aquí…

Esta entrada fue publicada en Campanitas. Guarda el enlace permanente.