Otra serenata inmaculada

Se acerca la Navidad y es tiempo propicio para festejar el regalo más grande que Dios Padre nos ha dado: el nacimiento mismo de Nuestro Señor Jesucristo, fuente única de vida eterna (Jn 3:16). En estos días especiales recordaremos el nacimiento del Niño Dios y la insuperable ternura de Nuestra Madre María a Él y meditaremos el comienzo de un caminar improbable y esencial que termina con Él libremente sacrificándose por nosotros en la cruz (Jn 19:17—30).

Estos son tiempos de misterios, de misterios hermosos e inefables. Son también tiempos de introspección, de introspección valerosa y eficaz, tiempos que nos invitan, en medio de los festejos, a adentrarnos en la existencia misma del cielo y el infierno. Estos son días aptos para la reflexión, para vernos por dentro y convertirnos, para soñar el regreso del único, meditando señales, incluida una higuera de la ciencia …

… Hace quince años, y en estos mismos días, celebramos aquí en Davis, y en compañía de buenos amigos, “una serenata inmaculada” que dio lugar a un bonito relato que incluye una canción para Ella llamada “Oh Virgen preferida”. Ésta, escrita para la celebración de Nuestra Señora de Guadalupe, se basa en una tonada colombiana muy conocida llamada “Pueblito Viejo” y hoy, lleno de fervor, me he vuelto a encerrar en el ropero para grabarla y ofrendarla de nuevo, confiado en que Ella escuche mi plegaria y que la melodía sea adoptada, algún día cual ranchera, por mis hermanos mexicanos:

Sucede que, por varios años aquí en Davis, se celebraron alegres y nostálgicas Serenatas Colombianas lideradas por Los Primos  y siempre alrededor del “día de la velitas,” el 8 de Diciembre de la Inmaculada Concepción de María. En una de ellas, hace ya más de una docena de años y a raíz de un telón no finalizado, es decir durante “otra serenata inmaculada”, se presentó un malentendido de mi parte con relación a una crucecita, el cual dio lugar, de una forma curiosa y súbita, a otra canción con ritmos colombianos, la cual, aunque bien intencionada, no fue del todo bien recibida.

A continuación viene una versión mejorada de dicha composición con el mismo título “¡Pon tu crucecita!”, una que espero sirva para reeditar rítmicamente, y sin malentendido alguno, nuestra necesidad imperiosa de acoger la cruz de Cristo, sin la cual estamos, en verdad, desprotegidos.

¡Que el Niño Dios llegue a todos los corazones en esta temporada!

¡Feliz Navidad para todos!

¡PON TU CRUCECITA!

¡A mi patria y a todo el mundo!

¡Para voces, palmas y guache!

Úsala, úsala, ay mira,
que es bendita,
usa, usa,
usa la crucecita.

No la olvides póntela,
su canción es exquisita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Ay acepta su dulzor,
santo verso necesitas,
usa, usa,
usa la crucecita.

Mujer santa la acogió
inmaculada virgencita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Dos palitos mira son
la razón de las velitas,
usa, usa,
usa la crucecita.

El sagrado corazón
a su gozo pleno invita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Usa, usa,
usa la crucecita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Puente de paz…

Ajá Colombia…

Shanti Setú…

Ay llega la navidad,
luz eterna nos visita,
usa, usa,
usa la crucecita.

No la rechaces ay no,
sólo en Él bien resucitas,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Las novenas vienen ya,
ay limpia en fe tu casita,
usa, usa,
usa la crucecita.

Ay regresa a tu Señor,
ay renueva santa cita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

A la muerte Él derrotó,
es grande la crucecita,
usa, usa,
usa la crucecita.

Positiva siempre es,
oh clemencia infinita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

Usa, usa,
usa la crucecita,
ay pon, ay pon,
ay pon tu crucecita.

(Diciembre 2006/Diciembre 2019)

La canción a capela se puede escuchar aquí…

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