De capullo a rosa

Desde mi niñez he estado rodeado por mujeres expertas en el manejo de las flores que han tenido un amor especial hacia las rosas. Ellas incluyen a mi abuelita materna Fanny quien se ganó la vida haciendo bellísimos ramos de novia, mi mamá Dorita quien gozaba de sus rosales y tenía una intuición particular para hacer arreglos, mi tía María Teresa, hermana de Fanny, quien continúa innovando bellos diseños cuando ya ha pasado los 95 años, su hija Miriam, mi prima, quien de cuando en cuando también ha hecho ramos de novia excepcionales incluido el de mi Marta, mi hermana Patricia quien trabaja en el género de las flores y quien es una verdadera experta en inventar ramos hermosos, y mi hermana Xiomara quien siendo ingeniera también hace deliciosas trufas y bellos floreros. Imagino que por todo eso sea yo, aunque últimamente con competencia de mi hija Cristina, quien arregle los floreros en casa.

Por años, se ha convertido en tradición en mi hogar el cortar las rosas del jardín para ofrendárselas a María Santísima y así adornar el altar casero que hemos armado en el estante que le sirve de límite a la chimenea. Allí, colocada en el medio se encuentra una estatuilla de madera de Ella cargando a su Hijo y, a cada lado, un par de candelabros hechos de mosaicos pequeños que emiten, al son de sus velitas, bellas danzas multicolores. La representación de la Virgen y el Niño nos la trajeron de Portugal dos queridos sacerdotes de los cuatro que estuvieron presentes en los bautizos de nuestras hijas: uno vivo mas por años lejano y otro en el cielo pero cotidiano, pues éste último, el Padre Richard Blinn, bendijo la casa que habitamos.

Además de lo antes descrito, el altarcito incluye otros objetos significativos: un pesebre de madera hecho en Jerusalén cuyo fondo enmarca la adoración de los Reyes Magos empleando la forma de una campana que además contiene una campanita que pende sobre la silueta de una iglesia simbólica; un colibrí verde y rojo, regalo de mis hijas Cristina y Mariana, asido por un hilo desde un brazo acrílico transparente, lo cual lo hace parecer que está quedo en una flor; una foto de Nuestro Señor Jesucristo, inestimable regalo de mi tocayo y fiel amigo Carlos Molano, encuadrada en madera color vino tinto y, finalmente, otros candelabros con adornos de flores en medio de cristales triangulares, los cuales he encendido, al igual que los otros, para rezar y también para inspirarme y escribir campanitas …

… En Enero del año 2000, cuando nuestra hija Mariana era recién nacida y cuando aún estábamos en nuestra primera casa—ésta también debidamente bendecida—apareció en el jardín un capullo de rosa que esbozaba un color amarillo intenso. Esto fue ciertamente extraño por dos razones. Una, porque para entonces el frío impide que salgan flores. Y la otra, porque Valentín, nuestro experto jardinero, ya había podado los rosales al menos un mes atrás.

Instintivamente, corté el capullo salido a destiempo y lo ofrecí colocándolo en medio de la estatuilla de Ella con Él y la foto de Él. Admirando el suceso y meditando en la dicotomía entre lo probable y lo posible, me pregunté si dicho capullo se abriría o no, y una noche, inspirado por la estructura poética de una bella canción de Silvio Rodríguez llamada Paloma mía, escribí la primera parte de Mi rosa amada, que se encuentra debajo, en la cual esbocé un paralelo entre la apertura de la flor y la realización de mis propios sueños.

Para mi pesar, y aunque forcé el asunto hasta agregando un pedacito de aspirina al jarroncito, aquel capullo nunca llegó a rosa y así la respuesta a mi pregunta esencial, en ese momento, fue un predecible no. Mi “hermana”, como llamé al capullo en mi poesía, se quedó para siempre erguida, congelada en su tiempo, pero mostrando su color cual una esperanza posible.

Como era de esperarse, cuando llegó la primavera todo cambió. El jardín se llenó de color y, claro, apareció un capullo amarillo de la misma planta que sí llegó a rosa, la cual, acaso sobra decir, ofrendé con alegría. Así, ante la emoción del evento probable (y ahora posible) y adentrándome en la libertad creativa de la poesía y de los sueños, le escribí una segunda parte a la canción antes citada en la que predecía que dicho capullo alegórico al final abriría. Tenía que ser así, por ser fruto del amor, y así reanimé mi fe sabiendo en mi fuero interno que yo también llegaría, algún día y con la ayuda de Dios, a mi mejor destino.

Durante la misma temporada, con pocos días de diferencia, llegó para reforzar la idea otra canción llamada El capullo, la cual contiene la expresión jubilosa ¡se abrió el capullo! que, hoy por hoy, acompaña la flor matemática rosada presente en estos escritos en la parte superior derecha del blog.

Estas dos canciones se encuentran a continuación y se pueden escuchar en su totalidad. Aunque las ideas musicales son mías, no podrían sonar así si mi hermano José de la Luz Montero no me hubiera presentado en La Habana al gran músico y arreglista Lázaro y si este no hubiera involucrado al gran pianista Israel. Estas inspiraciones las hemos gozado en casa ya por años, desde el 2011, y ellas permiten imaginar, muy a pesar del vocalista, cómo podría llegar a sonar Shanti Setú.

Siento particular alegría al recordar que mi padre Carlos alcanzó a bailar con Connie estas composiciones. Y siento una emoción singular al notar que estas canciones llegan a este blog, y sin haberlo planeado así, precisamente en el día del vigésimo segundo aniversario de mi feliz matrimonio con Marta, mi Puchunguita. ¡Vaya si es verdad que el amor valiente—humilde y arrepentido al ciento—dota semilla: dos capullitos!

Mi rosa amada

¡Vivencias amorosas!

Ay capullito de rosa amada,
¿será que abres de fantasía?
¿tendrá tu aroma fina poesía?
¿vendrás hermosa de madrugada?
Pues si tú eres santa soñada
volando pronto yo partiría,
la lluvia fuera mi mejor día
oh bella rosa, mi fiel hermana.

Ay capullito de rosa amada,
¿será que abres de fantasía?
¿tendrá tu aroma fina poesía?
¿vendrás hermosa de madrugada?
Ahora te miro, acompañada
en medio de Ella y la Alegría,
todita erguida, con valentía
oh bella rosa del buen mañana.

Ay capullito de rosa amada,
¿será que abres de fantasía?
¿tendrá tu aroma fina poesía?
¿vendrás hermosa de madrugada?
Pues si tú eres señal sagrada
hacia mi centro yo llegaría,
el canto eterno proveería
oh bella rosa, abre mi hermana.

Puente de paz…

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre. (2)

Al final esta rosa
refleja mi ser,
el misterio vivido
soñando mí bien.

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre.

Al final este verso
refleja quien soy,
mi esperanza crecida
el regalo del sol.

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre.

Al final esta rima
refleja mi amor,
el creer en el ciento
sembrando el dulzor.

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre.

Al final este canto
refleja a quién voy,
mi morada querida
el reposo y su voz.

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre.

Al final esta ofrenda
refleja mi flor,
la constancia del reino
mi futuro de hoy.

Seguro que abre, corazón,
seguro que abre,
por ser fruto del amor,
seguro que abre. (2)

(Enero/Abril 2000)


La canción se puede escuchar aquí…

El capullo

¡Oh señal inefable!

Se abrió el capullo
ay llegó el día,
el tiempo suyo
es de alegría.

Se abrió el capullo
y hoy es rosa,
con suave arrullo
en fe reposa.

Esa si es
ay señal tierna,
y hoy sin dudar
se halla abierta.

Ella si es
regalo eterno,
y con su luz
muestra lo cierto.

Shanti Setú…

Podría bien ser
de otro modo,
pétalo adentro
sin creer todo.

Podría bien ser
introvertida,
sola llorando
sin ser de vida.

Ya ella es rosa
y es bella ofrenda,
su aroma evoca
la Santa Reina.

Ay, hoy es rosa
flama amarilla,
su amor valiente
es ya semilla.

Se abrió el capullo
llegó el destino,
y en su abandono
se aprecia el trino.

Se abrió el capullo
y es hoy tonada,
su hermoso sueño
tendrá mañana.

(Abril 2000)


La canción se puede escuchar aquí…

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Una respuesta a De capullo a rosa

  1. Xiomara Puente dijo:

    Me emocioné!! Muy bonita campanita!!

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