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Resumen. Esta campanita, retocada en septiembre de 2025, contiene dos canciones “Oh infante poderoso” y “El premio mayor”, las cuales acompañan mis vivencias navideñas durante todo el año. Esperando que le llegue el tiempo a la primera composición, la segunda canción se puede escuchar aquí bellamente interpretada:
La Presentación del blog provee información acerca del propósito de estas campanitas y la Organización del mismo muestra cómo las entradas se agrupan por categorías. Esta entrada pertenece a las categorías “Cuestiones de fe” y “Campanitas vivenciales”.
Hace unos 17 años, a partir de septiembre de 2025, me valí de la certera nostalgia de la canción que mi papá le dedicaba a mi mamá en sus serenatas, llamada “Bajo un palmar”, para escribir una composición que me animara durante las temporadas navideñas lejos de la patria, épocas particularmente frías y melancólicas.
Dicha canción, escrita por el puertorriqueño Don Pedro Flores por allá en 1939, se convirtió, con el paso del tiempo y en virtud del buen amor, en referente para nosotros los hijos, y así llegamos a incluirla en serenatas previas a nuestra bodas, como cuando mi hermana Xiomara se casó con su Mario y cuando yo lo hice con mi Marta. La tonada en ritmo de bolero y particularmente recordada por un beso posible y victorioso, puede escucharse a continuación interpretada por el legendario Trío Los Panchos.
Si la escuchan y luego superponen en ella mi versión debajo titulada “Oh infante poderoso”, notarán por qué mi composición ha llegado a ser una buena compañera para mí, cual un fiel himno de fe. Y si la siguen, seguro comprenderán mi deseo que llegue a sonar pronto — seguro que no con el mismo ritmo de antaño — para ser escuchada en cualquier día del año, pues la Noche Buena de la Navidad siempre sucede en un eterno hoy y nuestra salvación siempre empieza con el mejor nacimiento.
OH INFANTE PODEROSO
Pensando en la navidad
quise hacer un verso hoy
y un recuerdo, ay, seguí,
puse toda mi atención
y lo emprendí creyendo, ay sí,
brotaron ay sonidos in crescendo
y esto es, por Dios, lo que zurcí.
Existía un sueño,
improbable y muy bonito
ay donando su voz,
era que venía
oh infante poderoso
con toda bendición.
Era que su día llegaba
llamando a un jubileo
con su verbo seguro y peculiar,
era Él un pacto eterno
y en corazón ardía
seguro cual un canto colosal.
Era que todo era cierto
y el cielo no era invento
pues se podía alcanzar.
Sueño mayor
premio real,
oh sueño mayor
premio veraz.
(noviembre 2008/agosto 2025)
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Canción registrada ASCAP 916349391 copyright © 2022 by Carlos E. Puente

… La segunda canción en esta campanita se llama “El premio mayor” y su título evoca el mejor galardón al que podemos aspirar en un gran juego de azar, como aquel que ocurre en diversos países en la forma de una lotería navideña: “El Extraordinario de Navidad”, “El Gordo de Navidad”, “El Magno Sorteo de Navidad”, etc. Sin embargo, tal y como se puede leer debajo y escuchar también, esta composición no se centra del todo en el dinero improbable y anhelado por muchos, incluido mi papá quien no logró atinar como tampoco yo aún, sino que argumenta que el mejor premio en cuestión es, en realidad, Jesucristo mismo, quien, con su nacimiento, vida y resurrección, confirmó las profecías antiguas fielmente, y con quien nos ganamos, y con la conversión requerida, la mejor lotería posible, la del cielo, haciéndonos en verdad más que millonarios al regalarnos, por Su sacrificio en la cruz, la vida eterna.
Como lo notarán, la alegre canción navideña cuyo género no es acorde con los villancicos tiernos típicamente interpretados para el Niño Jesús, está basada en conocimientos propios recibidos sin merecimiento de la ciencia a la fe y explicados en estas campanitas de fe, los cuales permiten afirmar, empleando la razón y con la debida humildad, que Jesús sea el equilibrio, es decir, una oda en proporción, también la hipotenusa con su menor distancia igual a la raíz de dos, y que en la ciencia haya surgido una higuera improbable en medio de la célebre teoría del caos, la cual es coherente — lo he venido explicando yo en canciones y otras campanitas — con el anuncio de Su retorno.
Ciertamente, la canción también esboza un triunfo extremadamente improbable y personal de una lotto moderna, que confirme plenamente el origen de mi entender y que nos permita, en coherencia con un experimento de fe, poder crecer este proyecto de canción Shanti Setú/Puente de Paz, de modo que pueda serle útil, ojalá a muchos. Tal como se dijo en la campanita citada, el experimento está ligado con un “vellón” — como el de las pruebas imposibles de Gedeón en las Sagradas Escrituras — en este caso en el símbolo geométrico de la raíz de dos.
Aquí de mi parte reitero, que una vez, Dios mediante, atine, además de adentrarme en cantarle al Señor un canto nuevo, mediante una gran banda en vivo que ha de sonar como en las bellas canciones en las listas del canal Puente de Paz de YouTube, pregonaré las buenas nuevas de su amor de la mejor manera, y bien repartiré, pues, lo repito, sé muy bien que Él es — es decir, el mismísimo Niño Jesús — el mejor galardón que podemos tener en nuestros corazones, el mejor premio al que podemos aspirar. Ojalá la canción “El premio mayor” sea propicia para festejarlo todo, para enfatizar el mejor nacimiento divino y el de mi banda.
¡Que el Señor nazca de nuevo siempre y en cada día y reine Su paz!
¡Feliz Navidad para todos! ¡En septiembre y siempre!
EL PREMIO MAYOR
La lotería del cielo: ¡La raíz de dos!
Ya llegó, arribó, toda bendición,
ay vino un día de fe y amor;
ya llegó, arribó, la liberación,
oh que alegría el premio mayor.
Ay llegó, arribó, oda en proporción,
se vino el día, ay del Señor;
ya llegó, arribó, la confirmación,
oh que alegría la raíz de dos.
Por arcángel enviado
María acató la voz,
por Espíritu Sagrado, oye,
mi Madre engendró a Dios,
así fue como fue el día
con todita fantasía,
por eso el niño Jesús
ay viene dotando luz.
Ya llegó, arribó, toda bendición,
ay vino un día de fe y amor;
ya llegó, arribó, la liberación,
oh que alegría el premio mayor.
Por la historia relegado
no pocos negaron voz,
por misterio renovado, oye,
así se revela Dios,
es que el santo da su guía
con infinita poesía,
y siempre el fiel Jesús
ay salva bien con su cruz.
Ya llegó, arribó, oda en proporción,
se vino un día, ay del Señor;
ya llegó, arribó, la confirmación,
oh que alegría la raíz de dos.
Es bendición…
Ya llegó, arribó, toda bendición,
en la pobreza, mira, allí nació el amor,
ya llegó, arribó, la liberación,
cubrió el Espíritu y el Santo nació,
ya llegó, arribó, toda bendición,
ay no lo dudes, así gana el amor,
ya llegó, arribó, la liberación,
Dios todopoderoso, es infinito su don.
Puente de paz…
Ya llegó, arribó, oda en proporción,
ay la promesa divina así se cumplió,
ya llegó, arribó, la confirmación,
y aquel que es simple, ay lo conoció,
ya llegó, arribó, oda en proporción,
Dios dota receta pa’ la salvación,
ya llegó, arribó, la confirmación,
oh regocijo insondable: la raíz de dos.
El premio mayor
María lo gestó,
el premio mayor
habita en tu interior,
el premio mayor
enciende el corazón,
el premio mayor
ordena tu razón.
Ordena tu razón, es verdad, es vida…
Vamos, recto…
La raíz de dos
sustenta tu intención,
la raíz de dos
inspira toa canción,
la raíz de dos
ese por ti murió,
la raíz de dos
ay vuelve créelo.
El premio mayor,
ay no acogió un obispo
el premio mayor,
todo lo dona Cristo
el premio mayor,
higuera ya cumplida
el premio mayor,
La ciencia y su venida.
En la raíz de dos
hipotenusa y pa’rriba,
la raíz de dos
ay, María, siempre anima,
la raíz de dos
Él sana hoy tu herida,
la raíz de dos
lo recto y sin espinas.
Oh oh, el premio mayor
vuelve, prepárate,
oh oh oh, la raíz de dos
regresa, ay ama bien…
Shanti Setú…
(mayo 2007/octubre 2013/agosto 2025)
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Canción registrada ASCAP 916349394 copyright © 2022 by Carlos E. Puente
La canción, en un formato de “big-band” fue bellamente arreglada por Lázaro Alemán López, director musical de Shanti Setú/Puente de Paz — el nombre soñado de la gran banda por surgir, Dios mediante, claro, para cantarle a Él un canto nuevo. La composición interpretada por Yoandi Navarro García con Luis Armando Alarcón Rodríguez al piano e Idalia Martínez Espina, Lázaro Alemán López y Addiel Morejón Crawford en los coros, se puede escuchar animada a continuación…
Carlos te deseo una feliz navidad colmada de amor y al lado de los seres queridos. Un abrazo querido amigo.
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