Enseñando el Amor

En estos agitados tiempos modernos en los que nos ha tocado vivir, es cada vez más difícil el inculcar a nuestros hijos los valores esenciales de la fe. El acceso generalizado de la tecnología ha creado, en particular, una falsa expectativa en la inmediatez, como si todo estuviese al alcance de la mano y pudiese lograrse sin mayor esfuerzo, como si el establecer una buena relación con Dios fuera cuestión de pulsar una tecla, como si su misericordia fuera suficiente y no tuviéramos que amar a Dios con todo el corazón, toda el alma, toda la mente y con todas nuestras fuerzas (Mc 12:30).

Ciertamente, la dependencia digital produce un ansioso afán y así es común que nuestros hijos, y también nosotros, estén más pendientes del mensaje corto que irrumpe en un teléfono celular en vez de considerar un buen libro, que se fijen en el último mensaje viral en vez de lo fundamental, y que se centren en lo urgente y pasajero en vez de lo relevante y eterno. Y es que como muchos seres a su alrededor hacen lo mismo, se crea la sensación que no hay otra manera y entonces, en aras de un pluralismo inculcado sin debate, les llegan ideas y más ideas del mundo que no son acordes con los mandatos divinos.

La batalla por las almas de nuestros hijos es permanente y sutil. Sin duda, el mundo gira en una rueda loca, una que no se parece al bello rosetón a continuación …

… Esta campanita surgió a partir de una canción que llegó un buen día como regalo para mis hijas Cristina y Mariana, “mis pollitas”, cuando eran pequeñitas. La composición incluye alusiones al origen divino de la creación y la consciencia—nociones despreciadas en virtud a “dogmas” evolutivos—y al camino de salvación por medio de la dolorosa pasión de Jesús—algo también en tela de juicio en estos tiempos del modernismo—, e intenta inculcar que solo por Él podemos soñar en nuestra morada final en el cielo. Me encantará escuchar esta rima para animar a los jóvenes y también a los menos jóvenes. ¡Ojalá la canción llegue a sonar pronto, pues la imagino muy bella!

Mientras Shanti Setú hace su aparición, en el tiempo de Dios claro está, deseo invitarlos a escuchar una estupenda conferencia del profesor argentino Antonio Caponnetto denominada Concepto Cristiano de la Educación, la cual me hubiera encantado escuchar, estudiar e implementar años atrás. Ojalá le saquen el tiempo y lleguen a una preciosa poesía al final en la que un padre le pide a Dios la santidad de su hijo, tal y como yo pido por mis hijas.

Por amor, ay mi amor

¡Para mis pollitas!

Con todo mi amor

Por amor, por amor, por amor,
el sol se levanta, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
y la vida canta, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
se abren las flores, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
llegan de colores, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
vuela el pajarito, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
tejen su nidito, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
dio la providencia, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
nació la conciencia, ay, mi amor.

Por amor,
brillan las estrellas,
por amor,
fue fecunda ella,
por amor,
se cambió la historia,
por amor,
se engendró la gloria,
por amor.

Por amor,
murió Él pobrecito,
por amor,
nos lo dio todito,
por amor,
vino su consuelo,
por amor,
soñamos el cielo,
ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
surgió esta rima, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
para darte vida, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
naciste mijita, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
y tu hermanita, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
ay, vive mijita, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
y lo oscuro evita, ay, mi amor.

Por amor, por amor, por amor,
sigue su camino, por amor.

Por amor, por amor, ay por amor,
y hallarás abrigo, ay, mi amor.

(Marzo 2001)

La canción a capela se puede escuchar aquí…

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